El Día del Grito de la Independencia de México es más significativo de lo que creemos para las Mujeres Betti.

No solo reafirma nuestras raíces como mexicanas y mexicanos, sino que también nos recuerda el esfuerzo y la lucha que hemos enfrentado por criar a nuestras familias con valores que en nuestro país cada vez parecen menos importantes.

Nos recuerda que hemos luchado (me incluyo por las abuelas y por mi hija) no solo por ser mujeres en un país socio-culturalmente misógino, por expresarnos en favor de un sano sentimiento de equidad de género.

Nos recuerda que la Independencia no solo fue en contra de las potencias y de los ejércitos extranjeros... también es la Independencia de nuestros propios pensamientos, de lo que hemos aprendido generación tras generación, hasta nuestros hijos y nietos.

Y que debe terminar.

Si queremos subsistir, si queremos que nuestros descendientes sean mejores, debemos comenzar por nosotras, por nosotros, aquí y ahora.

Hoy, nuestras abanderadas tienen el honor de llevar el lábaro patrio. La verdad es que cualquiera de las Mujeres Betti pudo haber estado en la escolta de honor, por el solo hecho de ser Mujer Mexicana.

Finalmente, al Grito de Independencia de ayer, me gustaría agregar:

¡VIVA LA MUJER MEXICANA! ¡VIVA EL HOMBRE! !MEXICANO! ¡VIVA LA HONESTIDAD! ¡VIVA LA HONRADEZ! ¡VIVAN LOS TRABAJADORES! ¡VIVAN QUIENES NO SON APRECIADOS! ¡VIVAN NUESTRAS HIJAS Y NUESTROS HIJOS! ¡VIVAN QUIENES ESPERAN LA JUSTICIA! ¡VIVAN QUIENES YA NO ESTÁN CON NOSOTROS!

¡QUE VIVA MÉXICO SEÑORAS Y SEÑORES!