La noche del 15 de septiembre no solamente el cura Hidalgo dio un grito que estremeció a todo México, también lo hizo la mamá de Gloria al nacer su regordeta hija... solo que algunos años después.

Como toda Señora Presidenta. se le brindó el lugar de honor, así como acostumbramos con todas nuestras cumpleañeras y vaya que no pudo verse en una postal mejor.

¿Lo mejor de todo? Los cañonazos que sonaron en su honor que hasta creíamos que se nos venía otra revolución. Yoya, felicidades por tus ochenta y tantos años. Nos hace muy feliz tenerte entre nosotros y siempre queremos verte con una sonrisa en tu rostro.

¡Feliz Cumpleaños!