A veces no hace falta más que un corazón dispuesto para hacer la diferencia en el día de alguien... y así lo hizo Raquel, quien de la nada llegó a Casa Betti, armada con una sonrisa y un ramo de rosas.
Una a una fue entregando las rosas a las Damas Betti, quienes agradecidas por la sorpresa, abrazaron y dieron bendiciones a Raquel, mientras que algunas otras le pidieron que llevara sus rosas a la Virgen de Guadalupe.
Gracias Raquel, esperamos que esta sea la primera de muchas visitas a las Damas Betti, porque sabemos que cada rosa es un buen deseo para ellas.
¡Te esperamos pronto!